VIERNES 8 AGOSTO

Otro nuevo día con un calor insoportable, pero lo afronto con ánimo y gratitud. Hoy es el día destinado a dar las gracias. He decidido ir a la Asociación contra el Cáncer, que se encuentra en la Plaza Polo Bernabé. Allí, hace catorce años, que en aquel entonces se llamaba “La Estrella”, se hizo mi madre las mamografías con las que le detectaron el cáncer de mama. Siento que estaré agradecida, de por vida, a aquel lugar donde comenzó la pesadilla de mi madre, pero que acabó felizmente, y de eso se trata, de quedarse con lo bueno. Así que, feliz y dispuesta a dar las gracias, he llegado hasta allí. Me doy cuenta de que estoy tan metida en hacer cosas, que no caigo en algo muy simple, ¡es agosto y todo el mundo está de vacaciones! Por un instante, se me ha caído el alma al suelo, pero, rápidamente, la he recogido y me he dicho ¡pues para septiembre, no pasa nada!

Como he tenido que aparcar el coche en la calle Micer Mascó, he pasado justo por delante de la Consellería de Sanitat y me he animado a entrar.  ¡Esto me lo dicen hace unos años y me hubiera reído mucho, con lo vergonzosa que soy! Por eso, estoy convencida de que las cosas te llegan cuando eres capaz de desarrollarlas sin decaer. He entrado para presentarme y ver algún modo de dejar la publicidad. La chica que me ha atendido le ha preguntado a un señor mayor, que se notaba que tenía mucha experiencia. Me ha dejado pasar al tablón de anuncios y he podido poner mi publicidad allí, entre casas de alquiler, perros para regalar y clases de meditación. Al salir, les he dado las gracias. Ante todo, hay que ser agradecida.

Después, como estaba tan cerca del viejo Mestalla, me he acercado a dar un vistazo, hacía mucho tiempo que no pasaba por allí. Al pasar por la puerta de la tienda del Valencia C.F., he entrado a preguntar a la encargada si podía dejar folletos. Muy amablemente, me ha remitido a la puerta de al lado, donde están las oficinas. Y, allí, otra chica muy amable, me ha facilitado una dirección de correo electrónico para que me ponga en contacto con alguien del club. Cuando estaba allí, pensaba, ¡bien podrían hacerme caso después de todos los años que llevo sufriendo con nuestro equipo! Nuevamente, he dado las gracias, pero claro, el tiempo avanza muy rápido y ya he tenido que irme al trabajo.

Esta noche enviaré el correo, a ver qué me dicen.

Gracias.

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