UNA FERIA SIGNIFICA LIBERTAD

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Ayer estuve en Picanya para firmar libros en la Feria. La noche de antes, como habréis leído algunos, expresé mis dos deseos para el sábado, poder vender libros y, que algunos de los perros que fueran de la protectora, pudieran ser adoptados.

Ninguno de los dos deseos se cumplió. Tan solo me encargaron un libro y no adoptaron a ningún perro.

Fue una mañana extraña, era la primera vez que se hacía Feria de animales en Picanya y, francamente, éramos más gente de las protectoras que público. Pero eso no amilana a l@s voluntari@s, a mí sí, soy novata y aun confío en la gente de buen corazón que sabiendo que hay una oportunidad de ayudarles van sin pensarlo. Llevábamos un buen rato viendo que la gente no venía y, algo desanimada, decidí sentarme en un banco de piedra para poder atisbar el desarrollo de la Feria desde otro prisma. Durante ese tiempo, más el que tuve para charlar con la gente, me di cuenta de algo muy importante que a mí me había pasado desapercibido. Para la gente, también para mí, pero lo veía desde otro punto de vista, lo realmente importante son los perros, o mejor dicho, la libertad de los perros.

Descubrí hablando con Macu, una de las voluntarias, que es bien cierto que se busca como fin el mayor número de adopciones posibles, dar visibilidad a los animales pero, hay algo que durante unas horas tienen, y eso no se lo quita nadie, libertad, cariño y juegos. Que es por naturaleza lo que deben vivir. A esto mi reacción fue “sí pero luego vuelven a la jaula y a su calvario” pero Macu me insistió con su amplia sonrisa de felicidad “pero hoy son libres”.

Sentada en ese banco de piedra, veía a l@s voluntari@s entregarse en cuerpo y alma a ellos, habían dedicado toda la mañana del sábado para ellos, a ir con sus coches a la Protectora y llevarlos hasta Picanya. Fue emocionante mientras estaba en el stand girar mi cabeza y verlos llegar, a esa marea negra de voluntari@s con los perros, verlos con el pañuelo negro atado al cuello donde se puede leer la palabra y el deseo de todos: ADOPTAME. De verdad que el corazón se te hace pequeño de la emoción. Verlos ir de un lado a otro tirando de las correas, felices de poder estar fuera de las jaulas, subiéndose a dos patas a los brazos, literalmente, de l@s voluntari@s. Desde aquel pequeño retiro era emocionante ver sin que ellos se sintieran vigilados, como l@s voluntari@s no paraba de darles mimos, caricias, besos, palabras de cariño y juegos. Ese es el amor del que hablo, un amor único que no todo el mundo es capaz de entregar, de ahí, que mi admiración por ellos era muy grande antes de poder compartir esa mañana. Ahora todavía es mayor. Anoche cerraba los ojos y venían a mi memoria los perros felices, saltando, queriendo ser acariciados por todas las manos posibles, mirándote con esos ojos que te ganan y acabas acariciando a todos con la necesidad de saciarlos por ese día. Para mí tienen un valor incalculable esas chicas, chicos, hombres y mujeres que dejaron sus vidas por toda una mañana para dedicarla a dar amor a quien más lo necesita, dedicándoles la atención que otros les negaron. Aquel fue el mensaje que me dejó esta Feria, perros en libertad. Y por ellos y su libertad aunque sea de unas horas nada más ¡se hace lo que sea!

Es triste tener que recoger el stand vendiendo pocas cosas como hicieron mis compañeros matinales, sin embargo, nos quedamos con lo bueno que fue el momento en que desfilaban ante la gente que los miraba y se ganaban caricias desde el otro lado de la valla que los separaba del público para poder lucir bien. Insisto en dar mi más sincera enhorabuena a toda la gente que estuvo allí con los animales, en un día que no fue fácil hacer su trabajo, no solo a la Protectora Modepran, si no, a todos los que dejaron sus vidas, sus quehaceres para entregar el amor a los animales en cada stand de la Feria.

La próxima vez lograremos nuestros objetivos. Y aunque no los logremos, habrá perros que por un día disfruten de la vida y la libertad.

Gracias a l@s voluntari@s por enseñarme a ver a los perros con vuestra mirada repleta de amor.

 

2 comentarios en «UNA FERIA SIGNIFICA LIBERTAD»

  1. Muchisimas gracias por mostrar con tanto sentimiento la labor de cada voluntario, me ha emocionado la forma en la que nos ves y sobretodo me has hecho darme cuenta del bien que hacemos, que a veces no somos conscientes.

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  2. Hola. Estuve en la feria de Picanya. Soy voluntaria de Modepran y vivo a dos calles de donde se celebró. La verdad… Aquí en Picanya la mentalidad animalista no existe. Nuestro ayuntamiento ha contratado a una perrera para la recogida de animales y solo vienen si el animal esta sujeto (Es decir… Si esta suelto, corriendo o cruzando la calle, o por los campos… No vienen ni siquiera a ayudarte). La policía te dice que envían el aviso pero nadie viene aunque esperes al lado del pobre animal. El ayuntamiento te dice que si no lo coges no les llaman… En fin. Que te voy a contar? A seguir luchando por ellos. A seguir luchando por su libertad y su derecho a una familia.

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