TRES RELATOS DE UNA MISMA GUERRA. VI

calle ripalda

REFUGIO EN VALENCIA. CALLE ALTA ESQUINA RIPALDA (www.uv.es)

calle maestro aguilar

maestro aguilar refugio niños

REFUGIO COLEGIO BALMES. CALLE MAESTRO AGUILAR.

sirena antiaerea

SIRENA ANTIAEREA. (www.uv.es)

b_Sirena

SIRENA ANTIAEREA. FRENTE FINCA ROJA (wwww.uv.es)

Aviso de la Junta de Defensa Pasiva a la Población Civil de Valencia (Gobierno Republicano)

Aviso Importante
A los efectos oportunos, esta Junta de Defensa comunica al público que el toque de sirenas para dar la señal de alarma durará sólo TRES MINUTOS y para dar la señal de cese de alarma las sirenas sonaran durante DOS MINUTOS.

Puedes suponer nuestro horror, pero la verdadera pesadilla no fue aquello, la pesadilla comenzó allí mismo. Nos aseguraron que habían encontrado aquella misma tarde, tres cuerpos sin vida en la huerta. Mi tío entró porque nosotras no podíamos, cuenta que teníamos diecinueve años, aquello nos vino de sopetón y, aunque tuvimos que madurar muy pronto en nuestras vidas, no estábamos preparadas para tanto. Ninguno de los cuerpos correspondía con el suyo, nos alegramos, ¡claro!, éramos inocentes del todo. Así que, cuando mi tío lo contó en casa, nos prohibieron ir a ninguna comisaría a ver ningún hombre muerto. Pero mi prima estaba como loca y todos los días hacíamos algo peor, íbamos a los lugares donde se rumoreaba que habían aparecido cuerpos, y como ella no tenía valor de verlos, era yo la que me encargaba de reconocer aquellos hombres sin vida. Los había jóvenes, más jóvenes que yo, los había mayores, pero todos tenían la misma expresión de sufrimiento en sus fríos rostros. Era horrible cada vez que alguna madre, hermana o hija reconocía al fallecido, gritos desolados, llantos y, aunque no las conocieras, nos uníamos en el dolor. Íbamos consolándonos unas a otras, nos fundíamos en abrazos con mujeres que nunca más volví a ver, pero que en aquel preciso instante, entre lágrimas por quien no conocías, tratabas de dar un poco de consuelo, ser ese hombro donde llorar. Nosotras dos nos animábamos, ¡seguro que cuando lleguemos a casa. allí estará!… Pero nunca más lo vimos. Muchos años después, alguien dijo que se lo habían llevado a alta mar, le habían atado piedras a los pies y lo habían lanzado por la borda. A mí siempre me han acompañado los rostros de aquellos hombres, era una imagen que no podía olvidar, al igual que no he podido olvidarle a él. Era una persona maravillosa, bueno de verdad –en este instante lo recuerda porque le veo una sonrisa en sus labios, y finaliza, con un suspiro, diciendo con la afirmación de las tres-. Así era la Guerra.

Durísima antes, durante y después, todo aquel tiempo que duró fue un horror –agrega mi tía durante un corto silencio en el que pensamos todas en aquellos muertos.

¿Y la primera vez que sonó la sirena? –preguntó Pepa y noté el gesto de las tres. Hago un flash back y podría escucharla, yo misma, por la precisión con que me lo cuentan-. Era de noche, claro, cuando mejor atacaban, todo estaba demasiado tranquilo y nos En la radio nos habían advertido de qué debíamos hacer cuando comenzaran los bombardeos, e incluso, en la radio, habían tratado de explicar como serían, pero no hay posible descripción de algo tan terrible, hasta que no lo vives.

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