SABADO 8 Y DOMINGO 9 NOVIEMBRE

Ayer, sábado, aproveché un rato, por la mañana, para doblar una gran cantidad de folletos. Me quedan unos cien, ¿qué es esa cantidad, para todos los que llevamos ya doblados y repartidos? He localizado dos nuevos lugares, relacionados con el cáncer de mama, donde tengo pensado ir el martes. Ya lo he preparado todo.

En cuanto a hoy, debo confesar que me he levantado con la mente ya preparada para empezar mi nueva aventura. El otro día os hablaba sobre  qué me parecía trabajar con amazon. Y hoy, ya he comenzado a desempolvar el archivo de mi cuento “Un sueño hecho realidad”; mientras, espero respuestas de las editoriales a las que he comenzado a enviar mi carta de presentación. Voy a trabajar en este cuento, lo tengo escrito pero hay que repasarlo y, después, ya sabéis… corregir. Este cuento fue un regalo de agradecimiento a mi pareja, por rescatarme del duelo felino en el que lo pasé, francamente, fatal. Su empeño por adoptar un gato y aliviar ese dolor, fue como un regalo del cielo, para mí. Y, de ese modo, nació el cuento. Una especie de llamada de atención, un abandono cruel llevó a nuestro gato mayor, Ruby, casi a su muerte. Por esta razón, veo esta historia como nuestra gratitud hacia él por todo cuanto nos ha dado y nuestra manera de agradecerlo es publicarlo en amazon, y todo cuanto logremos ganar en las descargas, destinarlo a la protectora de animales de Valencia. Porque nos encantaría ayudar a salvar a aquellos animales que, como Ruby, han sido abocados al abandono. Y por lo necesarias que son estas personas para la salvación de los animales. Para ello, estoy segura de que voy a contar con la ayuda de l@s amig@s de este blog y la gran familia animalista. ¡Ellos lo merecen! Y espero que mi historia contribuya a menguar el dolor de los que, como yo en su día, hayan perdido a una mascota.
Con toda la ilusión del mundo, este cuento ya está en la carpeta que le corresponde de mi escritorio.

Hoy, me gustaría dar la bienvenida, a este blog, a la mujer más importante de toda mi vida. Cerca de sus setenta años, ha decidido ponerse internet en el teléfono para, entre otras cosas, poder visitar nuestra página y leer lo que su hija escribe. Y lo que el grupo de amig@s que hemos creado, responde. Así que, ¡bienvenida, mamá! Espero que disfrutes de estas historias que, si bien sabes que me cuesta expresar al viento las palabras, sobre un papel no tengo fin.
Te quiero.

Gracias a tod@s os doy un enorme abrazo virtual

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