S.O.S DESESPERADO

 

Comunidad Valenciana. Valencia 21 de Agosto de 2015. Protectora de animales de Valencia. Fotografia de: Damian Torres
Valencia 21 de Agosto de 2015. Protectora de animales de Valencia. Fotografia de: Damian Torres

 

¿NADIE SE AVERGUENZA DE ESTO?

Entiendo que esta sociedad tiene muchos problemas sociales, soy capaz de asumir que es complicado acceder a todos ellos, y solucionarlos con la mayor brevedad posible. Sobre todo, si hablamos de sufrimiento de personas ahí hay que dejarse la vida en tratar de ayudarles. También que hay que dejar trabajar a la gente y tener un poco de paciencia. Todo esto soy capaz de entenderlo pero cuando esta mañana he leído la noticia que os voy a adjuntar a continuación, me ha venido a mi cabeza de golpe la voz de mi abuela Pepa diciéndome un refrán que usaba ella para los políticos: “son los mismos perros con distinto collar”. Y me viene muy bien el refrán porque mi indignación va de perros y gatos. ¿Cómo puede ser que con el verano insufrible que estamos viviendo, en una protectora no funcione el aire acondicionado? ¿Cómo puede ser que se mire a otro lado en este asunto y se aprobara en las cortes valencianas un gran y rápido presupuesto para los Iphone 6 de los diputados? Solo al ver el revuelo fueron capaces de cambiar dicho presupuesto y móvil. Mientras tanto, en el refugio de Modepran los animales sin aire acondicionado, hacinados en jaulas, con la única ayuda de los voluntarios. Los de antes no miraban pero éstos tampoco. Tenemos unas instalaciones preparadas para 80 animales, y en Modepran tienen que ingeniárselas como pueden para atender a más de 400.

Indudablemente mucha culpa de esta situación la tienen las personas que compran animales y después les molestan y los abandonan. También la crisis que he empujado a muchas familias a tener que dejarlos en los refugios al no poder hacer frente a los gastos. Para estos animales siempre están “los ángeles” de los voluntarios que los cuidan y se dejan la piel en esas condiciones inhumanas en las que deben trabajar.

Es un grito desesperado desde el refugio, lo cuelgo aquí con la esperanza de que llegue a mucha gente y alguien pueda ayudar como lo necesitan. A ver si entre todos podemos arrimar el hombro y ayudar no solo a los animales también a los voluntarios que sufren al ver en las condiciones en las que se encuentran.

Y si nada más fuera este refugio, podríamos darnos con un canto en los dientes… pero desgraciadamente ¡hay tantos en las mismas condiciones!

Fuente: las provincias

Casi 400 animales en un espacio para 80. Esta es la situación de desbordamiento que sufre la protectora municipal de Valencia, que vuelve a verse sobresaturada otro verano más, ante el auge de los abandonos que se repite cada año durante las vacaciones estivales.

En el centro más de 6 perros llegan a compartir la misma jaula, donde el hacinamiento y el calor provocan la propagación de enfermedades entre estos animales, lo que obliga a ponerlos en cuarentena constantemente. Además las moscas invaden la instalación, lo que facilitan las infecciones en las heridas de los perros y los gatos.

La falta de espacio se ve agravada además por la agresividad que les despierta el estrés de esta situación, lo que obliga a la protectora a separar a los animales en diferentes zonas. «A veces llegas a plantearte si están mejor aquí o en la calle», explica Beatriz, trabajadora del centro. El panorama es desolador incluso entre los cachorros, algunos de ellos ni si quiera sobreviven a estas condiciones que desde el centro catalogan de «infrahumanas».
La falta de aire acondicionado, el cual lleva estropeado todo el verano, convierte el centro en «un infierno». Las pantallas acústicas que el Ayuntamiento colocó la pasada primavera, provoca que en algunas zonas se superen los 40 grados.

Solo entre Julio y Agosto, han entrado al centro 422 nuevos animales, de los cuales han logrado sobrevivir 379. «Algunos llegan en las últimas, con graves heridas e infecciones incurables», explica. En el mismo periodo 240 ejemplares han encontrado un hogar, lo que deja un saldo negativo que no permite dar abasto.

«En la época de cría nos han llegado auténticas oleadas de gatos, a los que hay que dar biberón y que necesitan mucha atención», comenta la encargada, que asegura que trabajar en estas condiciones llega a afectar psicológicamente a los empleados. «Solo somos 10 trabajadores y 2 veterinarios que se van turnando», cuenta. Señala que la realidad les obliga a realizar muchas más horas de las que marca su jornada. «No nos las paga nadie, lo hacemos por devoción a los animales».

Desde la protectora se hace un llamamiento a la solidaridad de los vecinos, que va más allá de la adopción. Desde la organización explican que existen multitud de formas de ayudar a los muchos animales sin hogar. Recuerdan que necesitan voluntarios para pasear a los animales y ayudar a limpiar las instalaciones. Asimismo también solicitan ayuda en la recogida tanto de alimentos, como de accesorios para mascotas.

También son necesarias casas de acogidas para aquellos que se encuentran más débiles, especialmente los que acaban de pasar por una operación. Estos hogares temporales facilitan su recuperación tras la intervención y además liberan, al menos momentáneamente, el espacio en las instalaciones.

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