MIÉRCOLES 24 SEPTIEMBRE

Hoy, en este diario, os voy a contestar a dos preguntas:

 

1_ Como distribuir la novela, con o sin capítulos.

 

2_ Cómo elijo el título de la novela.

 

Sobre los capítulos os puedo decir que, antes de comenzar a escribir, no me lo planteo. Es cierto que he creado la historia en mi cabeza y sé lo que va a ocurrir, pero prefiero empezar a escribir, y que ella misma me guíe. Muchas veces, al poco de estar desarrollando el comienzo, me doy cuenta de qué opción sería mejor. Por ejemplo, en el caso de “Sobreviví”, como es una historia que va narrada en primera persona y es una autobiografía, pensé que era mejor desarrollarla directamente. Al tratarse de la narración de una enfermedad, quizá sería más pesada hacerla por capítulos, no la veía. No tenía sentido, era como ir capítulo a capítulo poniendo todas y cada una de las vicisitudes que fuimos pasando, y quería transmitir una vivencia evitando, en la medida de lo posible, el drama.

 

Sin embargo, en el caso de “Compañera Cándida”, nada más empezar a escribir, me di cuenta de que sí. Era una novela para capitular porque tenía la oportunidad de presentar, en cada capítulo, a los personajes; también la historia me quedaba mejor estructurada por partes. El flashback lo podía distribuir mejor de esta forma. También, es una historia que tiene un cierto suspense y funciona muy bien crear capítulos para este tipo de temática, dejando al lector con la miel en los labios, y con ganas de continuar leyendo. De eso se trata, de enganchar al lector a tu historia, para compartirla, y hacerle sentir lo que tú deseas.

Espero haberos ayudado con la elección. Mi consejo es… dejaros llevar por lo que queréis escribir porque, lo que sí tengo claro es que, si te empeñas en que tu novela vaya por capítulos y el tema no da para ello, no habrá manera de cortar la historia, ella tiene que fluir por sí misma.

Otra cosa, ¿cómo decides el título para cada capítulo? Parece algo muy simple pero, os aseguro que no lo es. Tiene su complicación, debes encontrar las palabras exactas que reflejen la trama que va a ocurrir pero, lógicamente, sin desvelar demasiado. A mí, es lo que más me ha costado de “Compañera Cándida”, elegir el título de cada uno, mostrar una parte de la trama en una palabra, o una frase… tiene su aquél.

 

Y, en referencia a la segunda pregunta, reconozco que los títulos de mis novelas o escritos, no llegan hasta bien pasado el ecuador de la misma. Voy escribiendo y, según van apareciendo personajes o frases, voy ideando el título. Al finalizar, casi siempre, he conseguido ponerle un nombre que me parezca bien. Pero eso no significa que sea el definitivo. Recuerdo que con “Sobreviví” me llegó nada más empezar la historia, con los primeros párrafos ya sabía cuál era el que me parecía mejor. Sin embargo, con “Compañera Cándida” le había puesto otro título y una vez finalicé la primera corrección, decidí cambiarlo. Nunca he hecho el cambio más de dos o tres veces porque creo que es muy importante tenerlo claro. Pienso que, desde que tienes el título, tienes novela; es como buscar el nombre a un hijo. Tienes nueve meses para encontrarlo pero, una vez el hijo está en este mundo, ya lo debes tener claro. Pues una novela es lo mismo, son como hijos a los que poner nombre. Solo que en lugar de nueve meses, a veces son más.

Espero haber podido aportaros algo que os pueda ayudar en la creación de vuestra novela. Y, sobre todo, mucho ánimo sin desfallecer nunca.

 

Hoy no he podido hacer demasiado en referencia a mi novela, pero sí, he estado buscando nuevas asociaciones para continuar con mi labor de búsqueda.

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