MARTES 21 OCTUBRE

Debido a algunas cosillas que tenía pendientes por hacer, durante estos días, he dejado de lado el “diario de una escritora”, temporalmente. Pero hoy, me reincorporo. Esta mañana he aprovechado para ir dejando folletos de la novela “Sobreviví”, a la vez que resolvía burocracias . En especial, me ha hecho mucha ilusión un establecimiento. La “Llibrería Verde” que está en la Calle San Vicente. La dependienta me ha facilitado el poder dejar allí publicidad. ¡Me encanta esa librería! Bueno, me encantan las librerías en general pero, en especial, las que están centradas en temática de autoayuda, espiritualidad, medicina natural, psicología, religión… para mí tienen un encanto especial.

Sobre la corrección, confieso que no he tenido tiempo porque, además, he encontrado el tesoro que estaba buscando de mi abuela Pepa, que quería utilizar para acompañar a los “Relatos de la Guerra” y me he centrado más en ello. Soy una nieta afortunada, a mí no me dejaron dinero como herencia, pero me siento inmensamente rica por todas las vivencias y tantos documentos, que me dejaron como legado. Le agradezco a Pepa que guardara sus papeles para que, tal y como aseguró, yo les diera voz y vida muchos años después .

El domingo fue un día importante, me alegro todas las descargas que hubieron de “Sobreviví”. Espero que la historia pueda ayudar a quien la lea.

Gracias por el apoyo y el cariño que me transmitís, tanto aquí en el blog, como de viva voz.

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