MAKE IN OFF “EL PINTOR DE ABANICOS”

¡Ya estoy aquí! Me ha costado un poco porque ando muy liada, pero lo prometido es deuda. A ver que tal ha salido.

Antes de colgar este novedoso make in off, os voy a dejar en una fotografía como es mi base para empezar las historias, siempre creo una especie de mapa del tesoro con los personajes y algunas anotaciones que me ayuden cuando me atasco. Este es mi secreto mejor guardado de todas mis historias.

 

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Cuando me planteé esta historia, lo hice pensando en hacer un pequeño homenaje a un hombre que ha significado mucho en la vida de mi familia, mi tío Joaquín. Tenía la historia pero me faltaba ubicarla. Aquel día de agosto que pasé por la calle Tapinería me dio la ubicación perfecta, la tienda de abanicos con una gran cristalera a través de la cual se ve trabajar al pintor de abanicos.  A partir de ahí nada más tenía que desarrollar una historia en la que quise reflejar cómo aunque suframos una perdida hay que tratar de recomponerse, la vida está llena de cosas y personas maravillosas, que nos ayudan y acompañan en ese duelo obligatorio para poder superar que no significa olvidar. Al mismo tiempo quería mostrar algo que hoy en día es muy complicado poder disfrutar, la vida en los barrios, la ayuda entre los vecinos, o los comerciantes. Es cierto que el ritmo de vida en el que nos movemos ahora, las prisas… el correr y no llegar nunca a los sitios… Esa sensación de agobio continuo no nos deja disfrutar de la vida con los demás. Y todo ello gira entorno a ese sentimiento que para mí es la fuente de energía que nos mueve mientras vivimos. El amor. Espero  haber reflejado en mis personajes el cariño que me ha acompañado cada minuto que he dedicado a escribir esta historia.

SR. FRANCISCO.

Es el personaje principal de la historia, un hombre con una bondad inmensa, artista y detallista en su trabajo, simpático, y que trata de ayudar a que la vida de los demás sea un poquito mejor. Era el personaje perfecto para ver la evolución de cómo superar una pérdida. Enamorado de su mujer, buen marido y compañero, al perderla siente que la vida ya no tiene sentido para él. Sin embargo el cariño y apoyo de los amigos más cercanos le ayuda poco a poco a ir superando la pérdida. Enamorado de su trabajo siente que durante toda su vida ha luchado por tener una tienda repleta de arte que teme perder. Su forma de ser le ayuda a guiar a Alex para que siga con su legado porque sabe que es la manera de que la vida que ha tenido junto a Aurora se vea realizada. Es un personaje tierno que con su carácter ha sabido vencer todas las vicisitudes que la vida le ha ido poniendo.

“Podría contaros una anécdota que os puede hacer entender mejor su forma de ser -nos dije Salvadora-. Hace muchos años, el hijo de la tía Patricia se había metido en la ducha y tardaba mucho en salir, la madre desesperada llamaba a su hijo que había pasado el pestillo ¡maldita costumbre tiene muchos! ¡Cómo si fuera algo único que lo que quieren esconder! En fin… el muchacho algo corto de la azotea, había puesto la estufa con todo cerrado. La tía Patricia se puso a gritar como loca poseída, yo salí al rellano y ante la gravedad de los hechos bajé hasta la tienda y llamé a Aurora, rápidamente subió el señor Francisco. Al decirle que la puerta estaba cerrada por el pocas luces del chaval, nada más llegar empezó a dar golpes con su hombro hasta que finalmente echó la puerta abajo. ¡Literalmente, le salvó la vida! Y la tía Patricia siempre le estuvo agradecida por salvar al cortito de su hijo. ¡Avanzar! En la vida siempre ¡AVANZAR!”

CATALINA

Necesitaba un personaje que pudiera ser como un faro en el mar que está para que ningún barco se pierda, alguien que pudiera guiar con su experiencia al señor Francisco en el camino del dolor. Catalina es una de esas maravillosas mujeres que a pesar de que la vida les ha maltratado no pierden la sonrisa ni la actitud positiva. Creo que no  hay nada mejor que una sonrisa a tiempo cuando alguien la necesita. También quería reflejar su otro yo, Catalina es madre y su preocupación por el futuro de su hija tiene un papel relevante en la historia. ¿Qué sería de las hijas sin esas madres  protectoras que se ocupan de nosotras?  Sin embargo, también es cierto que ha tenido que aprender a ir cortando el cordón umbilical que les une, su hija debe vivir su vida con sus aciertos y equivocaciones, con sus cosas buenas y malas porque solo así, sabe que se aprende. Y como algunas veces os he comentado, este personaje que me conquistó una tarde donde estaba yo bastante perdida, me hizo preguntarme porque no se puede dar una segunda oportunidad, a pesar de la edad, para encontrar un compañero en la vida, en otra edad, de otra manera más calmada. El amor tiene la cualidad de sanar. Y Catalina se lo merecía.

“¿Qué os podría decir yo de esta mujer? -una amplia sonrisa se dibuja en el señor Francisco-. Maravillosa, trabajadora, risueña, buena madre, amiga… Aurora y yo estábamos muy unidos a ella porque, sencillamente, es una mujer encantadora, no sólo sonríe con los labios, lo hace con la mirada y eso, cuando estás tan mal es el mejor regalo que se le podría hacer a una persona. Catalina se merece lo mejor, estoy seguro que ese tal Sergio va a ser importante para ella ¡y me alegro mucho!”

ALEX

Alex lleva mucho de mí, quizá busqué un personaje en esta historia para desarrollar algo íntimo. Siempre lo hago, será defecto profesional. En este caso, Alex representa mi parte como ser humano que vive con miedo y tiene que hacer un esfuerzo titánico para ir poco a poco superándolo. La vida para Alex no ha sido fácil, este personaje es en el que podrían verse reflejados, desgraciadamente, muchos hombres y mujeres de este país. Aún existen aunque quiera creer que en menor medida, esas familias que dan la espalda a sus hijos por su condición sexual. Alex se ha reinventado para poder ser libre de la culpabilidad a la que le han instigado sus padres por ser gay. Pero para ello, ha contado con la ayuda de Begoña quien no ha escatimado ningún minuto para ser el hombro donde apoyarse y resurgir. Porque cuando uno siente que el miedo se apodera de su vida y no ve salida, necesita que haya alguien que le dé un empujón y le haga entender que no se puede vivir con miedo, que el miedo limita y te hace perdedor. Gracias a Begoña y, sobre todo, al apoyo y admiración por parte del señor Francisco, Alex es capaz de reconocer que puede hacer realidad el sueño de su vida, venciendo sus miedos, aceptándose y queriéndose, siendo por primera vez él mismo con lo bueno y lo malo. Alex seguirá el legado del señor Francisco, porque entre otras muchas cosas, es un chico con un corazón enorme a quien la vida no le ha dado amor. Por eso desde que cruzó la puerta de la tienda de abanicos se siente en deuda por todo cuanto recibe de todos los que tiene a su alrededor.

“De Alex recuerdo su primer email -Begoña pone ese gesto de concentración para recordar, pero rápidamente, se dibuja una sonrisa cálida en su rostro-, me acordaba levemente de él, pero al decirme que era el niño del cristal de la tienda de abanicos, pude ubicarlo en mi memoria. Es un chico encantador, que tiene mucho más talento del que es capaz de imaginar. Su pasión por el arte y, en especial, por el de pintar abanicos le hace un ser muy singular, tiene un alma limpia y bien reluciente, con él nada es complicado… ¡vamos que hubiera sido el marido perfecto! -da una carcajada divertida y se tapa la boca-. No… en serio… Alex se merece lo mejor y… creo que la vida le tiene una maravillosa sorpresa para él.”

BEGOÑA

Siempre me gusta tener un personaje que sea secundario pero tenga un peso importante en la historia, no ya por sus apariciones, sino, por todo lo que conllevan sus acciones. Begoña es la chica tranquila, que a pesar de haber perdido a su padre entiende la vida. No le tiene miedo a nada, sabe que para tener un futuro lo ha de labrar con sus manos cada día del presente, para conseguir justicia tiene que luchar con su corazón contra las causas injustas. Adora a su madre y le ha enseñado a que no tiene que estar constantemente a su lado para quererla. Se ocupa de que disfrute la libertad para buscar su propio equilibrio. La admira como madre y como mujer. Se siente afortunada de todo cuanto tiene que no es mucho, pero bebe la vida a sorbos grandes desde su libertad. No tiene como meta encontrar una pareja… Más bien tiene como fin ser libre una opción más de la vida.

“¿De verdad ha dicho eso de mí? -Alex no puede evitar sonrojarse-. Bueno… pues el cariño es mutuo, no hubiera podido salir del agujero en el que estaba metido de no ser por su ayuda. Begoña es la típica persona que tiene un corazón tan grande que sin planteárselo todo lo que hace va unido a ese sentimiento de amor por los demás. ¡Aún recuerdo el desahucio! Pasé mucho miedo, pero me di cuenta que si la gente se une… no hay quien nos pare. Soy muy afortunado de tenerla como amiga. La quiero mucho”.

SALVADORA

Este personaje me ha ganado. Lo reconozco. Cuando comencé a escribir necesitaba un personaje capaz de emocionarnos por su forma de ser.  La típica mujer seria que aparenta frialdad y dureza en su mirada pero que al final es un alma cándida. Esta historia ha ido evolucionando mientras en este país ocurrían cosas muy graves. Cosas como los desahucios que, personalmente, me crispan y me duele el corazón cada vez que veo las imágenes. Salvadora es una mujer ya con una edad avanzada que podría pasar por una jubilada más que espera que pase el tiempo que le queda. Pero con los tiempos que corren hasta la persona más alejada a la política se crispa. Este personaje es la viva imagen de mi padre. Nunca había prestado atención a la política pero hoy, como tantos otros, se muestra indignado por la pérdida de derechos que tanto les ha costado conseguir a lo largo de su vida. Salvadora es el personaje que representa el momento de hoy, por desgracia.

“Salvadora es única -apunta sonriente el señor Francisco-. Creo que esta novela no hubiera sido lo mismo sin ella”
“¡Déjame decir algo! -añade Alex-. El primer día que la conocí pensé que me iba a hacer desaparecer con su mirada, después, cuando se deja conocer es una persona repleta de vitalidad y genio, me encanta como cuenta las historias, ¡le pone tanto ímpetu que te engancha! Es una mujer apasionante.
“Sí, pero ahora pienso que no debí dejar tanto a mi hija con ella cuando era pequeña… ¡me la ha convertido en una luchadora infatigable para lograr justicia! Aunque, claro, mi hija es más simpática… pero esto que no se oiga -dice divertida Catalina.

JAPÓN

Quise irme hasta aquel país donde también los abanicos son puro arte, necesitaba mostrar que a pesar de no hablar el mismo idioma, de tener culturas diferentes no importa la dificultad para poderse comunicar, que lo importante es el amor por lo que nos gusta. Quise mostrar que a pesar de “la frialdad” con la que se conoce a los japoneses, con la escena del reencuentro, una vez fallecida Aurora, quise llegar a emocionar con la reacción de las tres clientas japonesas que a lo largo del tiempo han llegado a tener una relación tanto con Francisco y su mujer, como con Catalina y su hija. Otra manera de expresar el dolor y la admiración por la persona que ya no está.

¿Y qué decir del personaje de Kazuma? Creo que Alex debía tener una oportunidad para poder vivir muchas historias teniendo a su lado a este joven que durante años y en la distancia, había admirado la artesanía del señor Francisco. Y con el que compartir mucho más que el trabajo.

“Yo lo vi de lejos… lo sabía… ¡vamos a mí me lo van a decir! Lo que pasa es que Carmen no quería verlo -dice Salvadora con ese gesto suyo de chincharla”
“¡Ay Salvadora qué quieres! Yo lo vi claro cuando conocía Kazuma ¡hacen una pareja maravillosa -le responde Carmen”.
“A mí también me lo parece -agrega Catalina”
“Mamá… mamá… -la riñe Begoña”.

SRA LOLA

Como dije antes, los desahucios son aterradores por las formas con las que se trata a las personas, reconozco que he llorado viendo imágenes de muchos desahucios, de ahí que creé este personaje tratando de hacer ver que al igual que hay personas indignas de hacerse llamar seres humanos, también las hay con un corazón inmenso que son los que valen la pena, son esos ángeles que ayudan a los demás, que sufren y lloran con los demás. Pero también esos ángeles que buscan soluciones cuando parece que no las hay. Este personaje y sus circunstancias nació un día que estaba viendo la televisión y ya había empezado a escribir. Espero que cada vez hayan menos Sras Lola.

FIN

-Un momento -dice el señor Francisco-. Queríamos agradecer a todos los que nos han seguido… me siento importante y muy feliz.
-¡Claro que sí! Yo ya dije que esto iba a salir muy bien… tenía muy buena pinta -agrega Catalina con su sonrisa maravillosa.
-¡Gracias a todos!
-¿Volveremos algún día? -pregunta Begoña-. ¡Creo que podría haber mucho que contar!
-¡Por mi perfecto! -dice feliz Alex con al sonrisa cómplice de Kazuma.
-¡Pues daros aire antes que estire la pata!

Como no puede ser de otra manera, Salvadora pone el punto final con la compañía de las risas de los demás.

AHORA SÍ… FIN.

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