LUNES 15 SEPTIEMBRE

¡Hola, buenas noches!
 
Ayer, me tomé la licencia de darme un descanso y no escribí nada en todo el día, pero eso no significa que no lo pensara. Puedo descansar del ordenador, de la corrección, pero mi cabeza sigue trabajando con las historias o los proyectos. Ésto, debo admitir, me causa algún que otro problema de atención a mi alrededor. 

He estado trabajando con mis dos próximos relatos cortos; ya están terminados, pero faltan los últimos detalles. Y he comenzado con la lectura, en voz alta, de “Compañera Cándida”. Tal como me temía, ya he empezado a quitar cosas y a añadir otras. ¡No falla! Os lo recomiendo cuando queráis publicar. Funciona muy bien, siempre y cuando estés concentrad@. La historia suena de manera diferente y, ahí, puedes darte cuenta de errores, más fácilmente. Es una buena manera de volver a encontrar esas comas, que no van donde están; algún acento, que se ha escapado; alguna letra, que se queda donde no debe, o se escabulle y va por su cuenta. No es fácil, os lo aseguro. 

Hay que seguir trabajando…la corrección es la parte más dura de la historia ¡os lo puedo asegurar!

Un abrazo virtual.

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