ESTADO DE ÁNIMO

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Llevo escribiendo algo más de treinta años, dedicada a escribir novelas puede que unos quince. Y como siempre digo, aprendiendo todos los días. Sigo siendo esa aprendiz de escritora que descubre nuevos registros apasionantes con los que descubrir nuevas maneras de escribir. He pasado por estados mejores, peores, he sufrido mal de amores, me he enamorado, he tenido pérdidas importantes en mi vida, hasta no hace mucho tiempo sufrí un importante bloqueo mental que me impedía escribir durante una temporada que me asfixiaba. He sido feliz, he sido desdichada. He reído y llorando, todo como el resto de los mortales.

Escribir es el motivo que activa mi mente, es el trabajo que me da confianza, credibilidad en lo que afronto y siempre una ilusión renovada. Fundirme en historias que nada tienen que ver con mi día a día, transformarme en personajes tan lejanos a mí que me saquen de mi manera de ser y pueda sentir otros sentimientos, miedos y alegrías. Lo he explicado alguna vez. Sin embargo, reconozco que hay determinados estados de ánimo que consiguen que escriba pero no llegue a ninguna parte. Ayer mismo, escribí un capítulo entero de El escritor, mi estado de ánimo no era el mejor pero quise obligarme a seguir. Y está claro que la obligación es la perdición. Escribir es transmitir lo que siente tu alma y, sin darme cuenta, ayer transmití ese bajón, esa tristeza.

Hoy al releer el capítulo me he dado cuenta de ello, he querido releer otras historias que había escrito en otros momentos para confirmar que mi estado de ánimo ha impregnado a mis personajes en algún otro momento puntual. Y sí he reconocido algunos relatos, otros no. Imagino que como hoy, otros días también lo hice, borré párrafos y párrafos que no llegaban a ningún lado. Hoy he recordado un consejo que me da muchos días una persona a la que aprecio mucho, siempre me dice “Luz, ¡ánimo, no podrán con nosotras!”. Y, sinceramente, creo que tiene razón. Por muy bajo que esté mi ánimo no puede contagiar mi escritura, ¿cuál puede ser la solución? Asumir ese ánimo bajo para cuidarlo y tratar de revertir la situación, ver la vida desde un prisma más equilibrado, no utilizar lo que no me gusta, ni repetir lo que no quiero hacer, borrar el NO, de todas las cosas. Cambiarlo por el SI y por todo aquello que me gusta, me emociona y me hace sentir felicidad. Recordar este consejo ha sido como una bocanada de aire fresco en el que sacudir de mi interior la tristeza o ese bajón. Así que, gracias Teresa por el consejo que transmito aquí para todo aquel que le pase como a mí.

¡Sea lo que sea, que no pueda contigo!

Y con ese pensamiento me he puesto a escribir, a dejar otra vez que mis personajes y mis historias me llenen y me lleven.

O como la foto representa, reconocer que en toda oscuridad siempre hay un halo de luz.

0 comentarios en «ESTADO DE ÁNIMO»

  1. Es verdad los estados de animo del escritor se ven reflejados en sus escritos, por el cual nos reflejan su alma. Recuerdo algo que por el 2008 alguien decía: “Porque para mí lo significa todo, sobre todo, significa vida.” creo que esto tiene mucha relación con este nuevo post.
    Creo que los que te seguimos siempre esperamos que ese halo de luz aparezca, que nos sorprendas con nuevas historias y nos sumerjas en tu mundo.

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    • Hola Pato, pues quien dijo esa frase tiene toda la razón, es lo mismo que significa para mí. Vida. Mis historias y personajes bien sabes que llegan desde mi alma, algunas veces mejor que otras pero todas tienen algo de mí.
      Un abrazo.

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  2. Hola Luz, explicas muy bien esas sensaciones de tanto de desanimo como de plenitud que todos los seres humanos sentimos a lo largo de nuestra vida y comparto tu creencia de que es importante saber como nos encontramos y ser consciente de ello, pero sobre todo hemos de darnos permiso para sentir. Enhorabuena por tu blog porque nos mantiene despiertos. Un abrazo.

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