DOMINGO 17 AGOSTO

Desde el viernes por la mañana, hasta hoy, he estado haciendo la primera lectura, en serio, de la novela para corregir. Básicamente, lo que hago con la primera revisión, es arreglar los típicos errores de palabras que se han quedado cojas, fallos de género, etc… Suele pasar mucho, sobre todo, cuando escribes deprisa. Y eso que, siempre que retomo la escritura, releo la anterior. Pero, no hay manera, siempre se me cuela alguna.

También, he trabajado con el índice porque, como es bien sabido, este va por capítulos y hay que cuadrar todos los títulos de cada capítulo, con el mismo tipo de letra y número. En teoría, esta parte ya no tengo que modificarla más. Pero solo en teoría porque, como me ponga a cambiar o a quitar alguna frase, se me vuelve a descuadrar todo.

Ahora lo voy a dejar reposar durante una semana (en este punto, me recuerda a una receta de cocina). Mientras, aprovecharé para retomar un cuento que tengo escrito y quiero ir moldeando para ver cómo quedará, definitivamente. Este cuento, en cuestión, me hace muchísima ilusión publicarlo. Pero para esto, sí que queda mucho tiempo.

Y ahora, a cumplir con mis responsabilidades, por fin, mi último día de trabajo. Esta semana tengo el cupo lleno, siete de siete. Y el cansancio se acumula.

No me cansaré nunca de daros las gracias por vuestra amabilidad y vuestras visitas.

¡Ah se me olvidaba!

Sigo moviendo hilos para encontrar algún apoyo para la promoción.

Gracias.

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