CREANDO LOS PERSONAJES

¡Hola a tod@s!

Aquí os traigo noticias del nuevo relato. Como novedad voy a colgar un capítulo para que os familiaricéis con los personajes. A ver que os parece. Podría decirse que por primera vez voy a compartir un borrador con vosotr@s.

También quería compartir el nacimiento de una novela, al menos, cómo lo hago yo, cómo busco los personajes adecuados para empezar la historia, si bien, después pueden ir cambiando según se desarrolla.

Hace algunos años leí una noticia en el periódico, en un convento quedaban apenas cuatro monjas, así que la orden decidió cerrarlo, y echar a las monjas de allí para reubicarlas en otros lugares. En el artículo hablaba de que alguna monja había plantado cara a quienes les obligaban abandonar el convento. Hace poco volví a leer una noticia similar y quise creer (no sé si “peco” de ilusa) que las monjas no son solo un escaparate de la iglesia, que hay muchas que luchan contra la pobreza y las injusticias que no solo se quedan en un segundo plano a expensas de lo que los hombres les ordenen que deben hacer. Como muestra tenemos a Lucía Caram.

Con todo este batiburrillo en mi cabeza creé tres personajes principales.

La Madre Abadesa. Necesitaba una mujer con una determinada forma de ser para utilizarla a un lado de la balanza, sería una balanza inclinada en la calma y la justicia. Con una Fe absoluta al cumplimiento de las normas y una fidelidad incondicional a sus superiores. Por todas estas circunstancias el resto de hermanas la elegirá para comandar el convento. Lo hará de manera sutil tratando de encontrar consenso entre todas. Conforme van muriendo las hermanas y, se van quedando solas, será más permisiva, aunque con la misma firmeza a la hora de gestionar el convento.

La hermana Clotilde. Será la otra parte de la balanza, la de la lucha y el inconformismo. En el pasado fue enviada a aquel convento,  precisamente, por ser la orden religiosa del silencio. Una octogenaria con una salud de hierro, un corazón enorme y, para rompecabezas de su superiora, una luchadora infatigable. De carácter gélido y mirada intensa, a su edad y tras ver muchas cosas, su Fe había ido menguando, la vida le había enseñado que quizá la mano de Dios estaba limpia, pero no así la de los hombres.

La hermana Rosalía. Necesitaba un personaje que pudiera hacer de mediadora, y esa fue Rosalía una joven que se hace monja por el abandono de su novio en el altar, el despecho le hace ver la llamada del señor. Es el personaje que debe evolucionar y para ello tendrá como ejemplo dos maneras muy diferentes de ver la vida.

 

El peso de la historia caerá en estos tres personajes que son principales, en esta ocasión no he buscado un personaje claramente protagonista, más bien, tres mujeres con tres vivencias y tres maneras diferentes de ver la vida ante un mismo problema.

El título

REBELIÓN EN EL CONVENTO.

 

Pronto os dejaré el borrador del primer capítulo.

 

 

 

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