CARTA A MODEPRAN

Querid@s amig@s de Modepran.

Ha pasado mucho tiempo desde aquel día que me senté frente a mi ordenador para escribir un cuento. En ese momento no sabía muy bien cómo iba a ser, pero tenía muy claro lo que quería transmitir. Necesitaba explicar con palabras la mirada de nuestro gato Ruby, que nos trasladaba el miedo y las secuelas que le habían quedado del maltrato y abandono. Cuando estaba a mitad del libro pensé que sería bueno tratar de hacer algo más que un simple regalo a mi pareja. Me quedé mirando la fotografía de Dana y, como si fuera una señal, me llegó a la mente la idea de poder vender el libro para donar la parte que me correspondiera.

Os puedo asegurar que nunca imaginé que ayudar a Modepran me aportaría tantas cosas maravillosas, tantas emociones, tantas sonrisas tiernas o lagrimas de rabia, también enfados ante las injusticias diarias de casos de animales maltratados. Siento que esta experiencia me ha aportado mucho más de lo que he podido, modestamente, aportar a vuestra lucha diaria. Y es por eso que hoy quiero agradeceros esta oportunidad. De ahí esta carta que trato de haceros llegar con la mayor gratitud que siento pero, sobre todo, con el mismo cariño que he visto en todos y cada uno de los miembros que formáis el equipo de la Protectora.

A lo largo de estos meses que hemos estado en contacto, he visto vuestro trabajo, he compartido horas con vosotros en alguna Feria, así como, he aprendido muchísimo de todo cuanto ha ocurrido a mi alrededor estando a vuestro lado. Porque si hay algo que se siente intensamente en la Protectora es amor. Un amor incondicional por sacar hacia delante a los animales que hay (demasiados abandonos). Durante este tiempo he escrito sobre todos vosotros, para mí los voluntarios son gente muy especial que tienen toda mi admiración y respeto, “ángeles sin alas” pero con un corazón tan grande que solo ellos pueden ayudar de la manera que lo hacen y dar de la manera que dan amor. De entre tod@s ell@s me quedo con las palabras que en una Feria me dijo la voluntaria Macu, que tomo como ejemplo, cuando habla de los animales de la “prote” se le iluminan los ojos, reconozco que esta gente tiene una mirada y sonrisa especial. Os recomiendo que veáis las fotos que cuelgan en el Facebook de la Protectora, entenderéis mejor mis palabras. Su comentario me hizo reflexionar sobre lo que era la “libertad de los peludos”. Aprendí con sus palabras mucho más de lo que yo podía imaginar. Y ahora sé que en cada Feria que se celebra, ese día los peludos son afortunados por sentirse libres, se dejan la piel por ellos, sacan tiempo para estar a su lado diariamente y siempre con una sonrisa y el corazón repleto de ese amor incondicional que es la idiosincrasia de este grupo. Por eso quiero agradecerles a ellas y ellos su lección maravillosa, esta gente hace que el dolor sea menos y, solo por eso, son “Los Ángeles de la Marea Negra de Modepran”.

También he tenido la inmensa suerte de poder hacer tres Ferias Animalistas donde poder llevar mis libros y colaborar así con ellos. En la primera que fue la más especial para mí, tuve la sensación de estar en el borde del precipicio, por los nervios y desconocimiento de lo que iba a pasar, solo que al final del mismo había la oportunidad de ayudar a la Protectora, y valía la pena lanzarse al vacío. Aquella tarde de Navidad, fue muy especial para mí, conocí a Lidia que es uno de esos “ángeles” que nombré anteriormente, hizo que las cosas fueran muy fáciles para mí, además, de ser la primera en llamar mi atención sobre cómo se desborda el amor hacia un animal abandonado sin ningún tipo de reticencia. También es quien si tiene que subir a un coche y viajar hasta Málaga para que los animales tengan la oportunidad de vivir fuera de España en libertad y felices, lo hace sin pensárselo dos veces. Ya puedo ir las veces que vaya a la Protectora que ella siempre tiene un pequeño entre sus brazos acunándolo. Una luchadora nata que ama por encima de cualquier cosa a los animales.

Compañero felino de las Ferias y voluntario enamorado de los gatos, Jesús, que habla poco pero lo poco que habla dice mucho, sobre todo, si se trata de gatos. Es quien no falla en una Feria, es el alma de la esperanza de muchos animales que depende de lo que se recaude en ese acto para ayudar en operaciones de los animales más enfermos y delicados. Haga frío o calor él siempre está. La segunda Feria que estuvimos juntos de repente lo vi salir corriendo de detrás del stand, me impresionó ver como un perro que había estado en la Protectora y, en ese momento, la chica que lo adoptó lo llevaba para que lo pudieran saludar, se volvía literalmente loco al reconocer a Jesús. El abrazo de Jesús fue de esos que transmiten una felicidad infinita por el reencuentro. Y es que los mimos que se dieron mutuamente hablan mucho más que las palabras que yo puedo escribir aquí sobre este gran voluntario.

Siempre recordaré el primer libro que vendí y firmé el autógrafo personalizado, fue para Marisa. Con su amabilidad, sonrisa e ilusión provocó en mí una gran emoción. Porque Marisa es otro “ángel”. No hay más que estar con ella en su Quiosco para darse cuenta de lo grande que es, y de ese corazón tan maravilloso que tiene. Estás hablando con ella y de repente entra un perro que ya lo hace moviendo la cola feliz. ¿Por qué? Porque sabe que una vez entra al “Refugio de Marisa” tiene preparado su premio en forma de galleta. Es otra voluntaria más que no se cansa de ayudar, de la manera que sea, que siempre que se la necesita está. La que hace y lleva rosquillas a las ferias para l@s voluntari@s que están allí horas y horas. La que recoge todo lo necesario para poder aportar a la Protectora. Ha sido la encargada de vender la mayor parte de los libros, y sé que lo ha hecho con un amor infinito. Es un ser especial a la que agradezco haber conocido.

Y qué decir de ese equipo de rescate que es tan importante, de ellos depende salvar tantas vidas que se truncan. Nunca se les agradecerá lo suficiente su trabajo, los animales abandonados dependen de ellos para tener la suerte de salvarse de una muerte segura. Puedo imaginarme, además, lo que debe sentir una persona que se dedica a salvar vidas peludas, cuando llega a esos lugares donde tienen que afrontar la visión de un perro maltratado, agonizando o muerto. La dureza de esos momentos y los sentimientos que deben fluir por las venas, sin embargo, saben que de ellos dependen otros muchos para evitar llegar a esos extremos y siguen saliendo en su búsqueda sin descanso día tras día.

¡Y qué decir de la gente que colabora! Tantas veces se pide ayuda, se lanzan S.O.S,  allí responden. ¿Qué sería de la Protectora sin todos esos padrinos, gente anónima que ingresa dinero en la cuenta bancaria? Almas que arriman el hombro una y otra vez, sin su ayuda todo sería mucho más complicado de lo que ya de por sí es.

Las casas de acogida que desempeñan una labor complicadísima porque les llegan los peores casos pero ahí están, siempre dispuestas a ayudar, al igual que las nodrizas. Gente y gente que da su tiempo para ayudar a los peludetes más necesitados.

Cuando llegas a la Protectora, el alma se cae a los pies, reconozco que para estar allí trabajando tienes que estar hecho de una madera especial, ver las cosas de un modo muy positivo, y tener una energía inagotable. Miras alrededor y te haces una pregunta ¿cómo hay algunos seres que se dicen humanos tan crueles, tan desgraciados? Después de mi primera visita, hice algunas más y reconozco que cada vez que entraba, un perro que está en la puerta llamaba toda mi atención. Cada visita conseguía acercarme un poco más sin que huyera a esconderse, se llama “Kisu”, si tuviera sitio en mi casa el primer día me lo hubiera llevado, me transmitía en su mirada una tristeza terrible y no se fiaba demasiado de mí. Sin embargo, acostumbrada a su prudente distancia, un día me asombró verle sonreír, pero lógicamente no por mí, allí estaba Dafne que con dos palabras consiguió que posara y pudiera hacerle unas fotos, a través de esas fotos, puede verse a un perro diferente, confiado, feliz, sonriente. Es esa otra cualidad de la gente de la Protectora. Y que agradezco a Dafne pudiera mostrarme lo mejor de ese perro maravilloso que espero salga pronto con una familia que le haga feliz.

También quiero mencionar a Ata Gomis que no dudó en darme la oportunidad de ir a su programa de radio para poder hablar del proyecto que conjuntamente empezamos a trabajar la Protectora y yo. Gracias por esa oportunidad a pesar de ser novata, y gracias por su trato cordial y por ese amor tan grande que tiene por los peludos. Y a Arturo Checa porque fue recibir mi email para podernos ayudar y rápidamente se puso en marcha para publicar en su blog todo referente al libro. Así como a todas las páginas web que han colaborado desinteresadamente con nuestra causa.

Quiero remarcar a dos personas con las que he trabajado codo con codo y me han mostrado la otra cara. Esa cara de la desesperación de llevar las riendas de la Protectora de luchar contra mil batallas, perder algunas pero no por eso rendirse.

Susana González, ha sido la encargada de hablar conmigo tantas veces hemos encargado libros, hecho algún evento, y siempre ha estado pendiente de que las cosas salieran lo mejor posible. Es quien trata con los puntos de venta en los que van a llevarse los libros. Siempre tiene una sonrisa y el ánimo suficiente como para seguir luchando por los animales. De viajar a Madrid si hace falta para educar a perros con problemas, siempre con  una sonrisa y hacerlo estando en unas instalaciones obsoletas, arruinadas y que a cualquiera sacarían de quicio por no recibir ayuda de quien debe darla. Es quien te hace llegar al alma muchos de los mensajes en las redes sociales para ayudar a los más necesitados. Gracias por soportarme tantas veces ¡y espero que queden muchas más!

Amparo Requena, presidenta de Modepran. A Amparo la conocí en el programa de radio “Mis Queridos Animales”, es esa mujer que cuando la ves sabes que tiene los pies en la tierra y la fuerza de un volcán. Abogada que se ha partido la cara con quien sea por sacar hacia delante la sección de Derecho de los Animales, para la defensa y bienestar de los animales. Bastó dos frases para darme cuenta que los animales de Valencia pueden estar tranquilos, existe una persona que da la vida por ellos, que se implica y lucha por su dignidad y dentro de lo posible que al maltratador se le pueda aplicar la ley, que sabe que es poco, pero es más de lo que había. Es infatigable. Una persona digna de admirar que cuando habla de ellos su mirada cambia y desprende esa luz única en las personas que aman de verdad a aquellos que tanto nos necesitan. Cuenta con toda mi admiración y también mi agradecimiento porque siempre que la he necesitado ha estado ahí. Sé que con ella los peludos están un poco más respaldados. Gracias por facilitarme tanto las cosas.

“Un Sueño Hecho Realidad” ha significado para mí conocer a gente maravillosa, gente a la que admirar, también aquellos que en las Ferias comprasteis el libro y me regalasteis vuestro cariño. Si este libro ha podido ayudar un poco a los peludos me doy por satisfecha, de eso se trataba, y se sigue tratando porque aún queda mucho camino que podemos recorrer. No voy a cansarme de luchar porque el libro llegue a muchos más lugares de los que ha llegado. Es cierto que algunas personas a las que he requerido su ayuda, gente conocida del mundo del espectáculo me han decepcionado un poco porque para ellos no significa casi nada echarnos un cable pero para vosotros sí hubiese sido de gran ayuda. De entre todos, Dani Rovira y Juan Gea han sido los únicos que han colaborado en sus redes sociales, a ellos gracias infinitas por ayudar. Seguiremos intentado llevar hacia delante un proyecto ilusionante que tenemos entre manos, que de ser posible estoy segura que podrá aportar no solo ayuda a la Protectora también formación a los jóvenes para respetar y cuidar a los animales.

Gracias a Modepran, desde la primera persona a la última, gracias por darme esta maravillosa oportunidad de conoceros, y poder disfrutar de vuestro admirable trabajo, dedicación y amor. Sois excepcionales. Y estoy segura de que al final conseguiremos unas nuevas instalaciones donde pueda existir la libertad sin cadenas. Porque la base para ese respeto hacia los animales abandonados y maltratados está hecha por vosotros:

VUESTRO AMOR HACIA ELLOS

La aportación del mes de Mayo ha sido de

7 LIBROS VENDIDOS 19,53€

 

El dinero recaudado de estos libros lo destinaremos a comprar leche para gatitos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 comentario en «CARTA A MODEPRAN»

  1. Hasta hoy no creo recordar que te haya dejado un mensaje, y solo puedo decirte que GRACIAS, por tus palabras hacia nuestros peludos, que tb son ya un poco tuyos, GRACIAS por tus palabras hacia mis compañeros y hacia mi personalmente, y sobretodo GRACIAS, por tu ayuda. También eres un ángel de la marea negra de MODEPRAN.

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