ATAQUE A LA PROTECTORA MODEPRAN

Me gustaría que miraseis bien estos ojos:

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Es un perro como cualquier otro, ¿verdad? Si os fijáis bien, veréis unas gotas de sangre ¿Lo veis?

 

ES MAX EL PERRO AL QUE UNOS DESGRACIADOS GOLPEARON EN LA PROTECTORA

Ayer, iba feliz a llevar unas mantas que me habían entregado, y a mitad de camino, una amiga me informó de que por la noche habían atacado la protectora. Habían pegado a un perro y soltado a otros cuantos, también echado por la valla a varios que corrieron despavoridos hacia cualquier lugar, carreteras incluidas. También habían robado, del equipo de rescate, ¡del equipo de rescate ni más ni menos! collares y correas que destinan para poder salvar las vidas de los pobres desgraciados de la calle. Llegué con el corazón encogido y allí estaba él, con el rostro más triste que he visto jamás. Pero, además, ¡estaban los otros! nerviosos, atemorizados, mi querido Kisu muerto de miedo. Las trabajadoras tan afectadas, que pensé que se echaban a llorar y los voluntarios tratando de borrar la sangre del suelo. El ambiente era ¡insoportablemente triste!

En ese momento, se adueñó de mi corazón la rabia más salvaje, y ahí estaban todos muertos de miedo. ¿No han sufrido bastante ya? Aún tienen que hacerlo más porque un desgraciado malnacido decide entrar a divertirse maltratando animales. ¿Y qué hacen los señores policías? ¿Y qué hace la justicia en estos casos? ¿Hay justicia? Vamos a verlo, aunque estoy casi segura de que no va a pasar nada. ¡Ojalá me equivoque! Sé que, desde la protectora, ayer estuvieron intentando hacer todo lo posible para que ese desgraciado pague lo que hizo.

¿Os podéis imaginar a uno de esos perros que soltaron, yendo hasta casa de una de las voluntarias, y muerto de miedo sentado en el portal esperándola? ¿Os podéis poner en la piel de esa chica al ver allí a un perro que debía estar en las instalaciones de la Protectora, tranquilo en su caseta? ¿Y los demás? os estaréis preguntando. La actuación de un desgraciado con ayuda, por supuesto, es imposible echar por la valla, una persona sola, a animales que pesan más de 40 kilos. Consiguieron, nuevamente, que se volcaran en la búsqueda de los perros hasta dar con ellos, otra vez, con el sufrimiento de los voluntarios hasta encontrarlos y ponerlos a salvo. De nuevo, la preocupación y el amor de los trabajadores y voluntarios, contrarrestando una salvajada como esta.

Ayer, la rabia se podía palpar en el ambiente, la pena por Max se veía en las caras de todos. El trabajo de estos “ángeles” estuvo a punto de ser destruido por un acto desalmado. Lo he dicho muchas veces, son impresionantes y su labor es impactante, pero ahora también he visto el otro lado, ese lado del miedo por ellos, del desespero por no poder hacer nada, de la impotencia. Ese lado amargo que también tienen que sufrir con estos actos que, desgraciadamente, muchas protectoras y refugios sufren. Hacer daño por disfrutar, por divertirse, y precisamente van a hacer daño a los más débiles y vulnerables.

Este blog trata de entreteneros con historias e intento que sean positivas, pero también quise tener ese espacio para los animales. Empecé pensando en mostrar ese lado tan maravilloso que tienen y, poco a poco, se ha ido convirtiendo en un reclamo para solicitar ayuda. Hoy, además de la ayuda que de habitual os solicito, y soy consciente de que muchas personas de este blog la dais, os pido ese calor para estos perros que han sufrido la agresión; ese poquito de amor para ellos. ¿Cómo les podemos dar ese amor? Sé que hay gente que no podría soportar ir a la Protectora, porque me lo decís, pero quien pueda acercarse a pasearles, a acariciarles, os prometo que os iréis con el corazón repleto de amor. En caso de no poder hacer esto, podéis hacer algo tan sencillo como comprar correas y collares, para que el equipo de rescate pueda seguir trabajando. Haciendo alguna colaboración o, como ha hecho mucha gente, aportando mantas. También podéis dar algo de ánimo a los trabajadores y a los voluntarios, que ayer se volcaron como ellos saben hacer, a pesar de tener el corazón roto y, me consta, de haber llorado muchísimo.

Max necesita saber que está rodeado de amor y que no debe tener miedo, que somos más los buenos que los malos, como siempre digo, y que lo amamos de igual modo, que amamos a todos y cada uno de los peludos.

¡Y por favor! Que la justicia, o quienes hagan las leyes, apliquen con fuerza la ley contra estos maltratadores, ¡que sea ejemplar para que al resto se le quiten las ganas de hacer algo así!

Hoy el amor puede con el dolor. ¡Ánimo “ángeles”, vosotros podéis y no estáis solos!

Y estoy segura que con vuestro amor Max volverá a sonreír.

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                                    Fotografías. Noelia Martínez (www.noeliamartinezfotografa.com)

0 comentarios en «ATAQUE A LA PROTECTORA MODEPRAN»

  1. Ya sabes lo que pienso al respecto de esta atrocidad que como otras muchas ocurren una tras otra sin consecuencias para los atacantes.
    En qué sociedad vivimos que es capaz de generar desalmados de ese calibre?
    No lo entiendo y espero no entenderlo jamás. No comprendo como alguien puede producir tanto dolor por que si. Atacar a animales que ya han sufrido lo infinito para hacerles padecer todavía más.
    No soy capaz de expresar la rabia que siento. No sé qué más decir…

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