CASAS DE ACOGIDA MODEPRAN. APORTACIÓN ABRIL.

Cuando comencé a contactar con la Protectora Modepran para unir nuestro trabajo, me di cuenta que era como un árbol. El árbol de la vida de los animales. Tenía muchas ramas que le daban vida, casi todas son fuertes y persistentes, no doblegan la esperanza con facilidad, esas ramas están repletas de hojas verdes que dan color a la oscuridad en la que se envuelve el dolor por cada perdida en la Protectora.

Una de esas ramas tan potente, hermosa y que da vida al tronco de la vida de los animales que se encuentran en la Protectora Modepran, son las casas de acogida. Tan necesarias, tan desinteresadas en lo propio y tan interesadas en sacar hacia delante a animales que en muchas ocasiones llegan en unas condiciones dantescas. Pero allí están ellas, esas casas que dan esperanza y luz a los pobres animales maltratados, atropellados, al borde de la muerte que reciben en sus hogares repletos de calidez y profunda esperanza. Me paré a pensar por un momento y reparé en el grandísimo corazón que tienen las personas que se hacen cargo de estos animales y, además, los sacan adelante como pueden, quitándose horas de sueño, quitándose dinero propio para alimentarlos o para medicinas, tiempo de su tiempo para dedicarles con mimo y dedicación completa. Se necesita un ser humano con un corazón muy grande para que desarrolle todo esto. Porque en muchas ocasiones, esas casas de acogida ya tienen sus propios animales, sus propios problemas y, aun así, acogen en su seno familiar con todo el amor que son capaces de entregar a seres que han sido vejados. Tan solo un amor fuerte e incondicional por ellos es capaz de hacerles revivir, hacer que vuelvan a creer y confiar en el ser humano, que se dejen acariciar, besar, jugar con los mismos de esa especie que les han maltratado. Se necesita ser un SER MARAVILLOSO Y REPLETO DE BONDAD, para dar esta lección de amor.

También están las casas de acogida para bebés, para sacarlos hacia delante, esas nodrizas que con total dedicación son capaces de hacer que los bebés de camadas de perros y gatos puedan sobrevivir. Son esas madres humanas que con el amor por delante, luchan a brazo partido para que lleguen a valerse por sí mismos y puedan ser adoptados.

Son las casas de acogida y nodrizas tan importantes, tan responsables de que muchos animales hayan sobrevivido, que deberían, junto a l@s voluntari@s, tener una mención especial, un monumento dedicado a su gran corazón, pero sobre todo, deberían contar  con el respeto y admiración de todas las personas le gusten o no los animales. Por un trabajo cuyo interés es el bienestar animal.  Desgraciadamente, este árbol de la vida de los animales que son las Protectoras, muchas veces pasan desapercibidos a los ojos de los demás. Y esas ramas fuertes y vistosas, bellas y dulces, tiernas y repletas de amor, tan necesarias que son las casas de acogida son las que dan vida a los pobres desgraciados. Son los que una vez más dan una lección de amor, dignidad y humildad.

Hay muchos casos, podría poner muchos ejemplos, pero hoy quiero poner esa otra cara que no nos gusta ver, pero que existe y se repite en muchas ocasiones. Pili llegó en estas concidiones a la Protectora después de vivir una pesadilla,  ahora está en una casa de acogida recuperándose… con lo más importante y lo que dan a manos y corazón lleno, AMOR.

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LIBROS VENDIDOS: 41

 

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11 LIBROS DE ALEMANIA: 30.69 €

10 LIBROS DONADOS POR MÍ + 2 DE LOS ENCARGADOS POR LA PROTECTORA VENDIDOS EN LA FERIA ANIMALISTA: 94.80 + 13€ DONADOS CON LA COMPRA DE UN LIBRO

20 LIBROS ADQUIRIDOS POR LA PROTECTORA VENDIDOS ENTRE:

10 KIOSKO MARISA

3 KIOSKO BALEARES

5 LA PROTECTORA

2 FERIA ANIMALISTA

 

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